Si quieres sacar el mayor beneficio a tus inversiones puedes conocer las pautas a seguir a través del análisis técnico, que pone a tu disposición toda una serie de indicadores y herramientas sencillas que, mediante su uso pueden proporcionar una mayor rentabilidad a corto o medio plazo. Entre estos indicadores destacan el RSI (Índice de Fuerza Relativa) y el MACD (convergencia-divergencia).
Invertir por RSI y MACD - Lucha entre Oferta y Demanda
El RSI es un indicador que mide la fuerza de la oferta y la demanda. Muchos programas gráficos o portales financieros incorporan en sus gráficos esta línea. Su valor puede ir de 0 a 100 y dibuja los desajustes que haya entre la oferta y la demanda. El RSI mostrará al inversor el momento justo en el que debe comprar o vender, de acuerdo con si está sobrecomprado o sobrevendido. De esta forma, si el RSI de un valor está por debajo de 30, indica que esta sobrevendido. Esperaremos a que sobrepase subiendo el nivel de los 30 puntos y en ese momento compraremos. De la misma manera pero a la inversa, cuando traspase a la baja los 70 puntos, queda bien claro que lo que tiene que hacer el inversor en vender.
Por su parte, el MACD es otro indicador “no anticipatorio”, por lo que presenta ventajas, ya que al no tomar posiciones de forma anticipada limita el margen de error, y desventajas, ya que “disminuye nuestra capacidad para adentrarnos o deshacer posiciones justo en el inicio de un cambio de tendencia, reduciendo la plusvalía o minusvalía”.
Además del RSI y el MACD, existen otros indicadores que pueden aconsejar al inversor si debe comprar o vender. Un ejemplo son las bandas de Bollinger que no dan señales de compra o venta por sí mismas sino que “aclararan la cuestión de si los precios son muy altos o bajos”.
El Momentum se encarga de medir la diferencia de dos precios en dos intervalos de tiempo. Con esta herramienta, las señales que percibirá el inversor serán oscilaciones bien de negativo a positivo, señal de compra, bien de positivo a negativo, señal de venta.








